Cuanto antes se detecta una afección ocular, mayor es la probabilidad de tratarla con éxito. Para ayudarte a detectar cualquier problema lo antes posible, te explicamos las afecciones oculares más comunes y los síntomas que hay que observar.
• Visión borrosa
• Ojos rojos y sequedad ocular
• Alergias oculares
• Enfermedades oculares habituales
La mayoría de personas sufren algún tipo de problema de visión en alguna etapa de su vida y también es bastante normal que la vista cambie a medida que pasan los años.
La visión borrosa, que es la incapacidad para enfocar con nitidez los objetos, puede deberse a diversas afecciones oculares:
• Miopía
• Hipermetropía
• Astigmatismo
• Presbicia
Estos problemas de visión tan comunes pueden corregirse con las lentes de contacto ACUVUE®. Más información.
Miopía
Las personas miopes tienen dificultad para ver los objetos situados a cierta distancia. Suelen ver bien de cerca, a veces hasta distancias de varios centímetros o pasos. Pero más allá de esta distancia, los objetos aparecen borrosos o desenfocados.
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Hipermetropía
Las personas hipermétropes pueden ver los objetos claramente a cierta distancia, pero les resulta difícil o imposible enfocar de cerca. En los casos graves tienen que realizar un esfuerzo constante para enfocar los objetos a cualquier distancia.
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Astigmatismo
El astigmatismo es un trastorno visual bastante habitual que afecta a muchas personas, tanto niños como adultos. Los que sufren astigmatismo tienen una visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia, que varía según la intensidad del astigmatismo. También pueden ser miopes o hipermétropes.
Más información sobre el astigmatismo
Presbicia
La presbicia es una afección ocular que se desarrolla con la edad y que afecta prácticamente a todo mundo. A medida que llegamos a los 40 o los 50, puede resultar más difícil enfocar los objetos cercanos, como las letras de un libro o una revista, sobre todo cuando hay poca luz. Si no se corrige, la presbicia puede provocar dolor de cabeza y cansancio en los ojos al realizar actividades que requieren forzar la vista de cerca.
Más información sobre la presbicia
Prácticamente todo el mundo tiene alguna vez los ojos enrojecidos. Normalmente es algo temporal y por lo que no hay que alarmarse. Podría deberse a:
• Cansancio
• Alergias
• Llevar las lentillas más tiempo del recomendado
• Cuidado inadecuado de las lentillas
• Adaptación inadecuada de las lentillas
• Sensibilidad al material de las lentillas o a los líquidos para lentillas
Los ojos también pueden ponerse rojos si no reciben suficiente oxígeno. Todas las lentes de contacto ACUVUE® permiten unos elevados niveles de transmisión de oxígeno.
Para que tus ojos estén frescos y saludables, deberías:
• Llevar las lentes de contacto solo durante el periodo de tiempo recomendado por tu profesional del cuidado de la visión
• Seguir las rutinas de limpieza recomendadas
• Lavarte las manos antes de tocar las lentillas
• Proteger las lentillas de cualquier posible daño y del calor o frío extremos
Si tienes los ojos enrojecidos y sientes dolor o tienes dificultades para ver bien, deberías ponerte en contacto inmediatamente con tu profesional del cuidado de la visión.
Sequedad ocular
Los ojos conservan de manera natural una capa de hidratación que los mantiene cómodos y sanos. Pero en ambientes con aire acondicionado o con excesiva calefacción, tras largas sesiones delante del ordenador o en presencia de humo, polvo o viento, los ojos pueden perder su equilibrio, haciendo que las lentillas se deshidraten y sintamos los ojos secos o irritados.
Mientras los ojos se van recuperando por sí solos, se pueden hacer varias cosas para aliviarlos:
• Intenta utilizar las gotas humectantes recomendadas por tu profesional del cuidado de la visión
• Lleva las lentillas solo durante el periodo de tiempo recomendado por tu profesional del cuidado de la visión
• Limpia las lentillas adecuadamente para reducir los depósitos y otros residuos de la superficie de las lentes
• Parpadea con más frecuencia para mantener la capa de hidratación de los ojos
• Si tienes regularmente una sensación de sequedad en los ojos cuando llevas lentillas, piensa en la opción de usar unas lentes de contacto de hidrogel de silicona diseñadas para preservar la hidratación, como las lentes de contacto desechables de reemplazo diario 1•DAY ACUVUE® TruEye™ o las lentes reutilizables ACUVUE® OASYS® with HYDRACLEAR® Plus
Los ojos son una presa fácil para los alérgenos y los agentes irritantes porque, al igual que la piel, están muy expuestos y son altamente sensibles.
Las alergias oculares también se conocen con el nombre de "conjuntivitis alérgica" y son una reacción a los alérgenos presentes en lugares abiertos o cerrados como el polen, el moho, los ácaros o la piel y el pelo de animales domésticos. Los alérgenos entran en los ojos y provocan la inflamación de la conjuntiva, que es un tejido que recubre el interior de los párpados y mantiene hidratados tanto los párpados como el globo ocular. Las alergias oculares no son contagiosas.
Otros irritantes como la suciedad, el humo, el cloro, etc., o incluso algunos virus y bacterias, pueden agravar el efecto de las alergias oculares o causar síntomas de irritación similares a los de las alergias oculares en personas que no son alérgicas. Algunos medicamentos o productos cosméticos también pueden provocar síntomas de alergia ocular.
Síntomas de las alergias oculares
Si el ojo detecta un alérgeno o un agente irritante, el cuerpo libera una sustancia química llamada histamina, que a su vez provoca la inflamación. Los síntomas habituales de la alergia ocular son el resultado de esta inflamación.
Los síntomas son enrojecimiento, picor, escozor, lagrimeo y ojos hinchados con la sensación de tener arena en el ojo. Estos síntomas pueden ir acompañados de picor o goteo de la nariz, estornudos, tos o dolor de cabeza. También es posible que veas momentáneamente todo borroso o que te sientas distraído, poco productivo o cansado.
Para evitar las molestias y picores asociados a las alergias, prueba 1•DAY ACUVUE® MOIST™ – estrenando unas lentillas cada día evitarás el polvo, el polen y otros agentes irritantes que se van depositando en las lentillas cuando se llevan una y otra vez.
Enfermedades oculares más frecuentes
Si se detectan pronto, la mayoría de las enfermedades oculares más frecuentes pueden tratarse. Algunas de estas enfermedades son:
Al igual que las ruedas de los coches, el ojo tiene una presión interna. Cuando no se puede regular correctamente esta presión, aparece el glaucoma. Cuando la presión intraocular es muy elevada, puede producir lesiones en los delicados nervios situados en la parte posterior del ojo, y si no se trata, el glaucoma puede provocar ceguera.
Cuando se tiene un glaucoma, es bastante normal no experimentar ningún síntoma y tener una visión perfectamente normal. Por esta razón, es muy importante hacerse regularmente revisiones para detectar esta enfermedad, especialmente a medida que pasan los años. Una revisión anual con tu profesional del cuidado de la visión te ayudará a detectar el glaucoma a tiempo y mantener los ojos sanos. Puesto que existe un componente hereditario en la mayoría de casos de glaucoma, es aún más importante hacerse revisiones regulares si algún miembro de la familia presenta esta enfermedad ocular.
En las primeras fases, el glaucoma puede tratarse fácilmente con gotas para los ojos. En los casos más graves, puede ser necesario un tratamiento o cirugía con láser. Los nervios que ya se han visto dañados no pueden restablecerse, pero sí que se pueden proteger los nervios sanos.
Piensa en hacerte una revisión anual de la vista. Concierta una cita con tu profesional del cuidado de la visión.
Cuando se tiene cataratas, la lente natural del ojo, el cristalino, se nubla o se vuelve blanquecina. Las cataratas suelen aparecer con la edad, pero en algunos casos la predisposición genética puede provocar la aparición de cataratas en personas jóvenes.
Si tienes cataratas, empezarás a notar que tu visión se torna borrosa o turbia, la luz te deslumbra más y te resulta incómodo conducir por la noche. Cuando esto ocurre, hay que extraer el cristalino y sustituirlo por uno sintético hecho de plástico. Esta operación es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes en todo el mundo.
La exposición a los rayos UV acelera el desarrollo de las cataratas, por lo que es muy importante protegerse los ojos con gafas o lentes de contacto que ofrezcan protección UV. Todas las lentes de contacto ACUVUE® llevan una protección UV* para proteger los ojos a lo largo de todo el año.
Si notas que empiezas a ver borroso o nublado, pide a tu profesional del cuidado de la visión una revisión ocular.
*En ningún caso el filtro UV de las lentes de contacto puede sustituir a las gafas de sol con filtro UV ya que no cubren totalmente el ojo ni el área circundante.
