La visión doble o diplopía

Entérate sobre las causas de la visión doble y de cómo corregirla

La diplopía... ¡estoy viendo doble!
Una de las características esenciales de la visión humana es que está constituida por la visión binocular. La asociación permanente de ambos ojos para asegurar en el lóbulo occipital una superposición de las imágenes idénticas captadas por las dos retinas, y su localización simultanea en el mismo punto del espacio.

Cuando se produce visión doble ocurre una alteración más o menos importante del equilibrio muscular y no es posible la superposición de las dos imágenes: en ese caso se yuxtaponen, y la traducción clínica es la diplopía o visión doble.

Ésta presenta siempre dos antecedentes esenciales:
1. Un paciente que había adquirido la visión binocular durante su infancia.
2. Un paciente que ya no puede mantener esta función a causa de un desequilibrio muscular.

Para que se desarrolle una visión doble deben darse dos condiciones clínicas:
1. El paciente mantenía su visión binocular gracias a un esfuerzo neuromuscular importante y este equilibrio se rompe de forma repentina.
2. El paciente tenía una visión binocular sin antecedentes patológicos, y de forma brusca o progresiva ahora tiene una visión doble.

Se trata de un trastorno neuromuscular de significación general importante, ya sea aislado o más frecuentemente, asociado a un cuadro sintomático mucho más amplio.

¿Qué debe hacerse ante una visión doble?
Se debe considerar la diplopía como un síntoma serio por lo que se debe concertar una cita inmediata con un profesional del cuidado de la visión y buscar rápidamente el origen general a fin de instaurar un tratamiento adecuado.

Es necesario considerar el desequilibrio binocular o visión doble como una manifestación patológica importante, incluso independientemente de su etiología.
Siempre que se trate en su fase inicial, habrá más posibilidades de restablecer la visión binocular y evitar nefastas reacciones secundarias.

¿Que no debe hacerse ante un caso de visión doble?
Mantener la calma ante una diplopía transitoria que parece regresar espontáneamente y no realizar un examen completo. Una parálisis oculomotora puede instalarse de forma progresiva, con fases de restitución aparente.

Considerar que la visión doble no plantea más que un problema de terapéutica general y olvidar que el objetivo último del tratamiento es el restablecimiento de la visión monocular.
Por lo tanto, no olvides visitar a un profesional del cuidado de la visión si detectas que tienes visión doble.